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Himno de San Benito Abad

Gloria a ti San Benito,

eres una luz que ilumina nuestra Fe.

Tú nos llevas al Señor con tu poder,

toda Europa te venera por que eres Patrón.

Cantillana está contigo porque eres amor.

Tuyo soy y jamás te olvidaré,

caminando siempre iré

los caminos hasta tu Santuario,

porque tu estas esperando a tus hijos al amanecer.

Las estrellas nos alumbran para ver

los caminos hasta tu Santuario,

que tú estas esperando a tus hijos al amanecer.

Exhibición de enganches, doma vaquera y doma clásica

Sin títuloEl próximo día 1 de Junio de 2013 va a tener lugar en el Recito Ferial de Cantillana un Festival de enganches, doma vaquera y doma clásica, organizado por la Hermandad de San Benito Abad de Cantillana.

El espectáculo dará comienzo a las 21 horas y contaremos con servicio de bar con precios populares.

Esperamos contar con vuestra presencia.

San Benito de Nursia

Benito significa: “Bendecido”.

En 1980 el Santo Padre Juan Pablo II nombró a San Benito como patrono de toda Europa, en el 15º. Centenario de su nacimiento, porque ha sido el santo que más influencia ha tenido quizás en ese continente, por medio de la Comunidad de religiosos que fundó, y por medio de sus maravillosos escritos y de sus sabias enseñanzas.

San Benito nació en Nursia (Italia, cerca de Roma) en el año 480. De padres acomodados, fue enviado a Roma a estudiar filosofía y letras, y se nota que aprendió muy bien el idioma nacional (que era el latín) porque sus escritos están redactados en muy buen estilo.

Todos los datos de su biografía los tomamos de la Vida de San Benito, escrita por San Gregorio Magno, que fue monje de su comunidad benedictina.

La ciudad de Roma estaba habitada por una mezcla de cristianos fervorosos, cristianos relajados, paganos, ateos, bárbaros y toda clase de gentes de diversos países y de variadas creencias, y el ambiente, especialmente el de la juventud, era espantosamente relajado. Así que Benito se dio cuenta de que si permanecía allá en medio de esa sociedad tan dañada, iba a llegar a ser un tremendo corrompido.

Y sabía muy bien que en la lucha contra el pecado y la corrupción resultan vencedores los que en apariencia son “cobardes”, o sea, los que huyen de las ocasiones y se alejan de las personas malvadas. Por eso huyó de la ciudad y se fue a un pueblecito alejado, a rezar, meditar y hacer penitencia.

Pero sucedió que en el pueblo a donde llegó, obtuvo un milagro sin quererlo. Vio a una pobre mujer llorando porque se le había partido un precioso jarrón que era ajeno. Benito rezó y le dio la bendición, y el jarrón volvió a quedar como si nada le hubiera pasado.

Esto conmovió mucho a las gentes del pueblo y empezaron a venerarlo como un santo. Entonces tuvo que salir huyendo hacia más lejos. Se fue hacia una región totalmente deshabitada y en un sitio llamado “Subiaco”(que significa: debajo del lago, porque había allí cuevas debajo del agua) se retiró a vivir en una roca, rodeada de malezas y de espinos, y a donde era dificilísimo subir.

Un monje que vivía por los alrededores lo instruyó acerca de cómo ser un buen religioso y le llevaba un pan cada día, el cual amarraba a un cable, que Benito tiraba desde arriba. Su barba y su cabellera crecieron de tal manera y su piel se volvió tan morena en aquella roca, que un día unos pastores que buscaban unas cabras, al encontrarlo, creyeron que era una fiera. Más luego al oírle hablar, se quedaron maravillados de los buenos consejos que sabía dar. Contaron la noticia y mucha gente empezó a visitarlo para pedirle que les aconsejara y enseñara.

Y sucedió que otros hombres, cansados de la corrupción de la ciudad, se fueron a estos sitios deshabitados a rezar y a hacer penitencia, y al darse cuenta de la gran santidad de Benito, aunque él era más joven que los otros, le rogaron que se hiciera superior de todos ellos. El santo no quería porque sabía que varios de ellos eran gente difícil de gobernar y porque personalmente era muy exigente con los que querían llegar a la santidad y sospechaba que no le iban a hacer caso. Pero tanto le rogaron que al fin aceptó el cargo de superior.

Con todos ellos fundó allí 12 pequeños conventos de religiosos, cada uno con un superior o abad. El tenía la dirección general de todo.

Cuando algunos de aquellos hombres se dieron cuenta de que Benito como superior era exigente y no permitía “vivir prendiéndole un vela a Dios y otra al diablo”, que no permitía vivir en esa vida de retiro tan viciosamente como si se viviera en el mundo, dispusieron deshacerse de él y matarlo. Y echaron un fuerte veneno en la copa de vino que él se iba a tomar. Pero el santo dio una bendición a la copa, y esta saltó por los aires hecha mil pedazos. Entonces se dio cuenta de que su vida corría peligro entre aquellos hombres, y renunció a su cargo, se alejó de allí.

Al joven Benito le llegaron espantosas tentaciones impuras. A su imaginación se le presentaban escenas más corruptas y le llegaba el recuerdo de cierta mujer que él había visto hacía tiempo y sentía toda la fuerza de la pasión. Rezaba y pedía ayudas al cielo, y al fin cuando sintió que ya iba a consentir, se lanzó contra un matorral lleno de punzantes espinas y se revolcó allí hasta que todo su cuerpo quedó herido y lastimado. Así, mediante esas heridas corporales logró curar las heridas de su alma, y la tentación impura se alejó de él.

Con unos discípulos que le habían sido siempre fieles (San Mauro, San Plácido y otros) se dirigió hacia un monte escarpado, llamado Monte Casino. Allá iba a fundar su famosísima Comunidad de Benedictinos. Su monasterio de Monte Casino ha sido famoso durante muchos siglos.

En el año 530, después de ayunar y rezar por 40 días, empezó la construcción del convento, en la cima del Monte. En ese sitio había un templo pagano, dedicado a Apolo; lo hizo derribar y en su lugar construyó una capilla católica.

Luego con sus discípulos fue evangelizando a todos los paganos que vivían en los alrededores, y enseguida sí empezó a levantar el edificio, del cual por tantos siglos han salido santos misioneros a llevar la santidad a pueblos y naciones.

San Gregorio en su biografía de San Benito, narra muchos hechos interesantes de entre los cuales vamos a recordar algunos.

El joven Plácido cayó en un profundo lago y se estaba ahogando. San Benito mandó a su discípulo preferido Mauro: “Láncese al agua y sálvelo”. Mauro se lanzó enseguida y logró sacarlo sano y salvo hasta la orilla. Y al salir del profundo lago se acordó de que había logrado atravesar esas aguas sin saber nadar. La obediencia al santo le había permitido hacer aquel salvamento milagroso.

Estando construyendo el monasterio, se vino abajo una enorme pared y sepultó a uno de los discípulos de San Benito. Este se puso a rezar y mandó a los otros monjes que removieran los escombros, y debajo de todo apareció el monje sepultado, sano y sin heridas, como si hubiera simplemente despertado de un sueño.

Estaban sus religiosos constructores tratando de quitar una inmensa piedra, pero esta no se dejaba ni siquiera mover un centímetro. Entonces el santo le envió una bendición, y enseguida la pudieron mover de allí como si no pesara nada. Por eso desde hace siglos cuando la gente tiene algún grave problema en su casa que no logra alejar, consigue una medalla de San Benito y le reza con fe, y obtiene prodigios. Es que este varón de Dios tiene mucho influjo ante Nuestro Señor.

El terrible rey Totila, pagano, estaba invadiendo a Italia, y oyó ponderar la santidad del famoso fundador. Entonces mandó al jefe de su guardia que se vistiera de rey y fuera con los ministros, a presentarse ante el santo, como si él fuera Totila. San Benito, apenas lo vio le dijo: “Quítate esos vestidos de rey que no son los tuyos”. El otro volvió a contarle al rey lo sucedido y este se fue a visitarlo con gran respeto. El venerable anciano le anunció que lograría apoderarse de Roma y de Sicilia, pero que poco después de llegar a esa isla moriría.

Y así le sucedió, tal cual.

Hubo una gran escasez en esa región y San Benito mandó repartir entre los pobres todo el pan que había en el convento. Solamente dejó cinco panes, y los monjes eran muchos. Al verlos aterrados ante este atrevimiento les dijo: “Ya verán que el Señor nos devolverá con la misma generosidad con la que hemos repartido”. A la mañana siguiente, llegaron a las puertas del monasterio 200 bultos de harina, y nunca se supo quién los envió.

Un día exclamó: “Se murió mi amigo el obispo de Cápua, porque vi que subía al cielo un bello globo luminoso”. Al día siguiente vinieron a traer la noticia de la muerte del obispo. Otro día vio que salía volando hacia el cielo una blanquísima paloma y exclamó: “Seguramente se murió mi hermana Escolástica”. Los monjes fueron a averiguar, y sí, en efecto acababa de morir tan santa mujer. El, que había anunciado la muerte de otros, supo también que se aproximaba su propia muerte y mandó a unos religiosos a excavar en el suelo su sepultura. Duraron seis días haciéndola, y apenas la terminaron, empezó él a sentir las altísimas fiebres, y poco después murió.

Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas y horas rezando y meditando. Jamás comía carne. Dedicaba bastantes horas al trabajo manual, y logró que sus seguidores se convencieran de que el trabajo no es un rebajarse, sino un ser útil para la sociedad y un modo de imitar a Jesucristo que fue un gran trabajador, y hasta un método muy bueno para alejar tentaciones. Ayunaba cada día, y su desayuno lo tomaba en las horas de la tarde. La mañana la pasaba sin comer ni beber. Atendía a todos los que le iban a hacer consultas espirituales, que eran muchos, y de vez en cuando se iba por los pueblos de los alrededores, con sus monjes a predicar y a tratar de convertir a los pecadores. Su trato con todos era extremadamente amable y bien educado. Su presencia era venerable.

Inspirado por Dios, escribió nuestro santo un Reglamento para sus monjes que llamó “Santa Regla”. Es un documento que se ha hecho famoso en todo el mundo, y en el cual se han basado los Reglamentos de todas las demás Comunidades religiosas en la Iglesia Católica. Allí recomienda ciertos detalles como estos:

  • La primera virtud que necesita un religioso (después de la caridad) es la humildad.
  • La casa de Dios es para rezar y no para charlar.
  • Todo superior debe esforzarse por ser amable como un padre bondadoso.
  • El ecónomo o el que administra el dinero no debe humillar a nadie
  • Nuestro lema debe ser: Trabajar y rezar.
  • Cada uno debe esforzarse por ser exquisito y agradable en su trato.
  • Cada comunidad debe ser como una buena familia donde todos se aman.
  • Evite cada individuo todo lo que sea rústico y vulgar. Recuerde lo que decía San Ambrosio: “Portarse con nobleza es una gran virtud”.

Y los que vivieron con él afirmaban que todo lo bueno que recomienda en su Santa Regla, lo practicaba él en su vida diaria. Con estos principios, su Comunidad de Benedictinos ha hecho inmenso bien en todo el mundo en 15 siglos.

El 21 de marzo del año 543, estaba el santo en la Ceremonia del Jueves Santo, cuando se sintió morir. Se apoyó en los brazos de dos de sus discípulos, y elevando sus ojos hacia el cielo cumplió una vez más lo que tanto recomendaba al pronto vieron una luz esplendorosa que subía hacia los cielos y exclamaron: “Seguramente es nuestro Padre Benito, que ha volado a la eternidad”. Era el momento preciso en el que moría el santo.

Que Dios nos envíe muchos maestros como San Benito, y que tan simpático santo nos obtenga del Señor la gracia de ir un día a acompañarlo en la eternidad feliz.

La cruz del camino

Cruz caminoLa Cruz del camino del monolito del camino de peregrinación surge el proyecto de D. José Gallardo, muy devoto de San Benito y miembro de la Junta de Andalucía (Medio Ambiente).el cual nos dio la idea y la colaboración para dicho evento.

La Junta de Gobierno, en Cabildo Ordinario, lo planteó y nos pusimos manos a la obra, con la ayuda y colaboración del Excmo. Ayuntamiento. Nos pusimos en contacto con el albañil Félix Vasco Olivera y con la ayuda de los miembros de la Junta de Gobierno, se hizo la plataforma de piedras, tu viendo que dejarla por la mitad de su fabricación por las inclemencias del tiempo .

Una vez finalizada la plataforma se levantó el pilar de la Cruz, la cual fue hecha  toda ella de herraduras de caballo y regalada por un hermano muy devoto de San Benito, la cual se colocó en el pilar, se pintó el pilar y se colocó un azulejo con la representación de la tercera estación del Vía-Crucis de Ntro. Señor Jesucristo.   Una vez finalizada la obra, se bendijo por el Sr. Párroco y Director Espiritual de nuestra Hermandad, D. Fernando Isidoro García –Álvarez Rementería, y con la colaboración de las Hermandades de Cantillana, las cuales en una hornacina se colocaron las medallas representativas de cada una de ellas y se introdujeron dentro del monolito por el Sr. –alcalde D. José Eduardo Reina y la presencia de todos los Hermanos Mayores.

Jura de la nueva Junta de Gobierno

IMPORTANTE

Una vez celebradas las elecciones a Hermano Mayor, el próximo 24 de Mayo a las 20:00 horas se celebrará la jura de la nueva Junta de Gobierno de la Hermandad de San Benito de Cantillana en la Iglesia de la Misericordia.

En el acto se celebrará una Santa Misa y cantará el Coro de la Hermandad.

Cabildo General de Elecciones

Siendo las 11,00h. del día 14 de abril del presente año, da comienzo  el Cabildo  General  de  Elecciones, para elegir Hermano Mayor de la Hermandad del Glorioso Padre y Patriarca San Benito Abad.

Las  elecciones transcurren  sin incidencias, dándose por finalizada a las 14,00h.

ESCRUTINIO

  • VOTOS TOTALES: 105
  • Votos a favor del candidato: 93
  • Votos en contra: 6
  • Votos en blanco: 3
  • Votos nulos: 2
  • Abstenciones: 1

Cerrado el escrutinio, se comunica el resultado, siendo elegido hermano Mayor a D. Benito Falcón Flores.

Bienvenidos

Hola, estáis en la nueva página web de la Hermandad de San Benito de Cantillana, donde esperamos que encontréis información interesante sobre las actividades de nuestra Hermandad y del movimiento sanbenitero en general.

¡Viva San Benito Bendito!

San Benito

Editorial Boletín de Julio de 2012

“Todo pasa y todo llega, sólo lo nuestro es pasar”. Otra vez nos encontramos con el verano, con sus días largos y calurosos, con sus noches cortas o largas, depende de la brisa que nos alivie.

En pleno estío, cuando las mieses están a punto para ser recogidas, en nuestros campos cantan las chicharras y de noche los grillos, cuando el aire huele a jazmines, llega una vez más el día de nuestro Santo Protector, San Benito Abad. ¡Parece que fue ayer!.

Como todos los años esta sencilla y Fervorosa Hermandad y los devotos/as de nuestro pueblo de Cantillana se preparan para celebrar su fiesta, la fiesta de su Santo Paro con solemnes actos: “Exaltación de las Glorias”, “Solemne Triduo”, “Función Principal” y como culmen de todo “Su anual Peregrinación y encuentro con el Santo” en su Ermita de Castilblanco de los Arroyos.

Dentro de todos estos actos, existe algo muy importante, como es esta comunicación, el estrechar lazos con los hermanos y darles a conocer la vida de la Hermandad, los fundamentos de la devoción al Santo y otras comunicaciones formativas e informativas. Pero sobre todo dar a conocer el amor y fervor que Cantillana tiene por San Benito Abad.

Para cumplir estos propósitos está nuestro Boletín Religioso, Cultural e Informativo que este año es el tercero, muy joven todavía, pero con muchas ilusiones y “capeando el temporal que estamos viviendo”. Esperamos con la ayuda de todos, los de siempre, los incondicionales, que llegue a la edad adulta y mucho más.

Hoy está aquí en tus manos, esperamos que lo leas y que te empapes del amor y de la devoción a San Benito que quiere transmitirte.

¡Cantillaneros! ¡Sanbeniteros! ¡Nuestro Padre San Benito nos espera!

Léeme despacio, repártelo a quien no lo tenga y no te olvides que en Cantillana, en la Misericordia está todo el año para hablar contigo y en la Ermita de Castilblanco está esperando para que lo visites, al menos una vez al año, el día de la Peregrinación de la Hermandad de nuestro pueblo.

¡Cantillaneros, Viva San Benito Bendito! Sed muy felices y haced felices a los demás.