Historia de la Hermandad

La devoción que existe en la Villa de Cantillana al Glorioso Padre y Patriarca San Benito Abad, se remonta casi a los orígenes de la devoción en Castiblanco de los Arroyos. Siempre en Cantillana existieron peregrinos que marchaban hacia la Ermita del Santo para dar gracias o pedir algún favor por su poderosa intercesión ante Dios.

Fruto de esta gran devoción, sería indudablemente el hecho de encontrar en el antiguo Retablo Mayor de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción una Imagen del Santo Patriarca fundador del monacato en occidente. Esta Imagen de San Benito ocupaba una hornacina situada en el lateral derecho y junto a la Capilla del Sagrario Parroquial.

El Santo era una bella escultura barroca en madera tallada y se representaba a San Benito en edad madura, con barba y hábito benedictino y portando los atributos propios de su rango de Abad, es decir, el báculo y un libro de Reglas del monacato que fundó en occidente. Asus pies descansaba la Mitra.

Este Retablo Mayor Parroquial fue destruido casi en su totalidad en el incendio del 26 de Julio del año 1936.

La devoción al Santo Benedictino estaba viva y pujante en Cantillana. Otro fruto de esa devoción sería la creación de una hermandad de la que en 1778 encontramos algunos testimonios de su existencia.

SanBenitoAntiguaEstos testimonios los recogemos de una novena en honor a San Benito y en cuya introducción fechada el 7 de Octubre de 1778, en la Villa de Cantillana y firmada por D. Manuel Rodríguez Codón, secretario de la Hermandad, dice así: “Cada uno de los fundadores y cofrades (ó Santo Patriarca!) que componen esta Hermandad, podrán dar repetidos testimonios de los intereses,que les ha producido vuestro soberano Asylo, así en las indigencias, como él las diferentes enfermedades que han padecido; y deseos de retribuir algún obsequio a Dios Nuestro Señor por vuestra mano, juntos en CONFRATERNIDAD acordaron por Capítulo de Regla hacheros anualmente una Solemne Novena”.

Más adelante encontramos:

“METODO DE HACER esta Novena, que tiene la Hermandad del Glorioso Padre y Patriarca San Benito Abad, de esta Villa de Cantillana”.

Por todo ello esto puede decir en en 1778 había una Hermandad, unas Reglas y unos Cultos a San Benito Abad en Cantillana.

Se ignora documentalmente y por ahora, dónde estaría su sede Canónica y de qué forma celebrarían esta novena solemne anual.

¿Qué fue  de esta Hermandad con el paso del tiempo? No sabemos qué hechos causaron su extinción, no sucediendo lo mismo con la devoción popular que se fue manteniendo a través del tiempo hasta nuestros días.

Antigua_Hermandad entrando en San Benito
La Hermandad de Cantillana entrando en San Benito (años 50)

Por ahora no encontramos testimonios ni documentos históricos que nos ilustren algo más oficial sobre esta referida Hermandad de San Benito, que en la Villa de Cantillana y en el año 1778 tributaban culto al Santo Patriarca y Padre de la Orden Benedictina. No sabemos dónde celebraban sus cultos, dónde tenía establecida su “residencia canónica” y por tanto de dónde salía en peregrinación hacia la Ermita del Santo situada en Castiblanco de los Arroyos, don de su Venerada Imagen reúne cada año en Agosto especialmente a muchos peregrinos de toda la comarca atraídos por su devoción y su poderosa intersección ante Dios.

Después de grandes lagunas sobre esta hermandad, encontramos otros testimonios más recientes relativamente.

Hacia el año 1951, un 27 de Agosto en el que se celebraba la peregrinación de toda la comarca a la Ermita de San Benito, un nutrido grupo de devotos de Cantillana, deciden reorganizar la Hermandad. Para ello deciden nombrar a una persona que se encargue de este menester. la persona encargada fue Don Miguel Sastre Rodríguez, hombre recio y de origen zamorano y que en 1951 era Mayordomo de Ntra. Sra. de la Soledad y sobresalía por su gran devoción al Santo.

Esta reorganización se quedó en algo privado ya que no formaron una verdadera Hermandad, no tuvieron unos estatutos o Reglas aprobadas por la Autoridad Eclesiástica y sólo se limitaban a realizar la peregrinación anual portando una Bandera blanca co el Santo y unas varas de hermanos.

Al margen de todo esto, la devoción cantillanera al santo sigue su curso y aumenta más si cabe el número de devotos y peregrinos que se citan anualmente con el Santo Protector.

De un grupo de devotos, sale la idea y la aspiración de formar o reorganizar la Hermandad cantillanera de San Benito Abad.

La Hermandad recibiendo un obsequio de la Hermandad Matriz (años 50)
La Hermandad recibiendo un obsequio de la Hermandad Matriz (años 50)

Después de algunas reuniones y exposiciones de ideas y aspiraciones, tenemos el primer documento. Se trata de una petición hecha a la Hermandad Matriz de San Benito de Castilblanco de los Arroyos. Esta petición es contestada oficialmente por Doña María Teresa González como Mayordoma y Don José Luis Raigada Vida, Censor Fiscal, en nombre de la Junta de Gobierno que regía a la Hermandad el 27 de Junio de 1999. En ella se da su conformidad y visto bueno a la Asociación de San Benito Abad de Cantillana.

El día 9 de Julio de 1999 se tiene una reunión y se decide la reorganización y llamarla según las normas diocesanas “Pro-Hermandad de San Benito Abad de Cantillana”.

Seguidamente el 10 de Julio de 1999, se le dirige al Sr. Párroco de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Cantillana un escrito solicitando el consentimiento para organizar y fundar la “Asociación de la Hermandad de San Benito Abad de Cantillana”.